Geografía del cantón de San José
El territorio que hoy ocupa San José está formado por un terreno llano con leves ondulaciones, fértil, rodeado de montañas, y bañado por algunos riachuelos que lo recorren de este a oeste. La ciudad se ubica en el centro del llamado Valle Central a una altura media de 1170 msnm. Las temperaturas son suaves, entre los 18 y 22 °C. La temporada lluviosa, al igual que el resto del país, va de mayo a noviembre y las precipitaciones acumuladas durante el año rondan los 2000 mm.
El cantón de San José tiene una superficie de 44,6 km². Se ubica en el norte de la provincia del mismo nombre, limitando al norte con la provincia de Heredia (específicamente con los cantones de Belén, Heredia y Santo Domingo), así como con los cantones josefinos de Tibás y Goicoechea; con Montes de Oca y Curridabat al este; y con Desamparados, Alajuelita y Escazú al sur.
La población surgió en el siglo XVIII de la planificación colonial, diferente a la tradicional fundación de ciudades que hacían los españoles en el continente
En 1736, por orden del Cabildo de León se buscaba concentrar los dispersos habitantes del Valle de Aserrí, por lo que se ordenó la construcción de una ermita cerca del sector conocido como La Boca del Monte, la cual fue terminada dos años después. Ese mismo año se eligió a San José como patrono parroquial y de allí su actual nombre. La ermita, que era muy modesta, fue erigida como ayuda de parroquia de la iglesia matriz de Cartago.
Primer período como capital de Costa Rica (1822)
De conformidad con la "ley de la ambulancia" estipulada dentro del Pacto de Concordia, constitución provisional promulgada en 1821, en 1821 la sede de las supremas autoridades de Costa Rica empezó a rotar entre las poblaciones de Cartago, San José y Alajuela. Por esta circunstancia, San José fue capital por primera vez de mayo a agosto de 1822.
Guerra civil de Ochomogo y segundo período como capital (1823-1834)
Con la independencia de América Central de la Monarquía española, Costa Rica se vio dividida en dos bandos con intereses contrapuestos en cuanto al destino del país: los cartagineses, más conservadores, abogaban por adherirse al Imperi mexicano de Iturbde. Por su parte los josefinos y alajuelenses, aunque al principio aceptaron la unión a México, posteriormente se inclinaron por un sistema republicano.
En marzo de 1823 el gobierno constitucional fue derrocado por los monárquicos dirigidos por Joaquín de Oreamuno y Muñoz de la Trinidad. Dirigidos por Gregorio José Ramírez y Castro, los josefinos y los alajuelenses marcharon contra Cartago y el 5 de abril de 1823 los derrotaron en una batalla que tuvo lugar en las lagunas de Ochomogo. Como consecuencia de este combate, las fuerzas de Ramírez ocuparon Cartago y el comandante republicano dispuso trasladar la capital a San José. Allí permanecieron las autoridades hasta 1834, cuando se aprobó la llamada Ley de la Ambulancia y la capital se trasladó a la población de Alajuela. En 1835, durante la llamada Guerra de la Liga, las fuerzas de Cartago atacaron San José, pero fueron derrotadas por los josefinos.
Fijación definitiva de la capital en San José (1838)
En mayo de 1838, cuando la población de Heredia era capital de Costa Rica, un golpe militar llevó al poder, como dictador, a Braulio Carrillo Colina, que ya había sido Jefe de Estado constitucional de 1835 a 1837. Enseguida de su ascenso al poder, Carrillo dispuso el traslado a San José de las autoridades establecidas en Heredia, y posteriormente emitió una ley en la que se confirmaba a San José "por siempre" como capital de Costa Rica. Esta ley fue derogada en 1842 por el gobierno de facto de Francisco Morazán Quesada, pero San José continuó siendo de hecho la sede de las supremas autoridades del Estado.
