Hay una relación entre el mito y la filosofía. Ambas surgieron a causa del asombro y para solucionar los problemas de los hombres y aquellos conocimientos a los fenómenos extraños y del origen del universo.
Mitos: Llamamos mitos en general a una serie de personificaciones de fuerzas naturales que gobiernan la vida del pueblo, especialmente en él ambiente campesino. Muchos de ellos poseen una categoría de creaciones filosóficas (teogonías) y de simbolizaciones artísticas (tótems) que vienen a representar una especie de grupos tutelares que serian a la vez amos de los seres mortales y servidores suyos, a merced de las invocaciones realizadas para conseguir su favor o ayuda. Son por ello a la vez enemigos temibles que pueden transformarse en amigos poderosos. Todo depende del comportamiento que sepamos observar y del respeto que les otorguemos.
Es notable la tendencia moral que en nuestras tribus primitivas determina el trato que se debe a los animales y seres naturales y aun a ríos, lagunas, montes, etc. Terminando en aumento de categorías hasta la luna ye el sol. De tal modo aparece el universo como una gran familia o una hermandad de todos los seres que han de estar en armonía para el buen suceso de la vida humana. Separamos los mitos en mayores, menores y espantos.
Lo mayores constituyen una especie de deidades tutelares; los menores se asimilan genios maléficos o traviesos; los espantos son simple visiones o sugestiones que se emparentan con los espíritus o ánimas de los muertos y se localizan en los lugares sombríos, lóbregos o medrosos como cementerios, graneros, casonas derruidas, edificaciones muy antiguas, parajes solitarios, etc.
Del mito surgieron los dioses y con ella la religión.
Con los primeros filósofos aparece en Grecia la crítica al mito como forma de explicar el mundo. Desde un comienzo la filosofía tiene que enfrentarse a los mitos, pues intenta encontrar mediante un nuevo método de conocimiento, el de la razón, un fundamento y unas causas a los mismos fenómenos que el mito daba como producidos por los seres divinos y heroicos de tiempos lejanos.
En Grecia a medida que los mitos como creencias van siendo sometidos a crítica, van cediendo su lugar a los razonamientos y las ideas. Por otro lado, allí donde no llegan las ideas o los razonamientos siguen instalándose los mitos, como puede apreciarse en Platón, que los emplea en cuanto alegorías poéticas con un mensaje que difícilmente puede exponerse mediante una demostración racional.
El mito se va convirtiendo en una forma estética de expresar un razonamiento, si es que no lo ha sido siempre (teoría alegórica). A partir de entonces los razonamientos serán apoyados con mitos y viceversa, los mitos serán apoyados con razonamientos. A esto último se lo denominará más adelante con el nombre de Teología, que surgirá para defender racionalmente determinadas interpretaciones o variantes de los Mithos.
El mito es, pues, un lenguaje, de segundo orden, un tanto ambiguo, que presenta internamente un modelo lógico, que plantea los problemas y los dilemas fundamentales de una sociedad. |